» El plan B: una necesidad o una périda de tiempo – Editorial Julio 2012
jul 232012
 

Habitualmente nos referimos al “Plan B” como un plan secundario o alternativo en caso de que el plan principal falle.

Obviamente, la propia definición implica la necesidad de que exista un plan principal previo para poder articular el denominado B. Pero precisamente en muchos casos este plan principal no está formulado, a veces se intuye, pero carece de precisión.

En nuestros días es de vital importancia no dejarse llevar únicamente por el día a día. Es una de nuestras mayores obsesiones. Si caemos en esto nos sentiremos desorientados y puede que desmotivados, no siendo conscientes de que quizás podríamos hacer algo más o diferente para conseguir labrar un futuro más en la línea de lo que deseamos o, simplemente, de lo que nuestra empresa necesita para ser sostenible.

Planes puede haber de muchos tipos: Planes Estratégicos, Planes de Viabilidad, Planes Financieros, Planes Comerciales, etc. En muchos casos, emanantes del primero.  A menudo, estos planes llevan el estigma de imaginarlos un amasijo de palabras o números dentro de un espacio denso que configura algo difícil y pesado de leer o analizar. No tiene por qué ser así; al contrario, debe ser algo sintético, fácil de digerir y que propicie la lectura.

Si tenemos ese plan principal hay que evaluar el nivel de criticidad de posibles desviaciones o incumplimientos. Como mínimo, si el riesgo en caso de incumplimiento es alto, siempre recomiendo el poder definir un Plan B. La mera creación de este escenario puede alimentar el Plan principal o nos puede hacer explorar vías alternativas. También nos permitirá evaluar alternativas, aunque no sean deseadas, y poder analizar las implicaciones. Quizás eso nos dé claridad y tranquilidad. Sin duda en estos casos no será una pérdida de tiempo.

 José María Llauger
Gerente y Director Técnico de Aicon Consultores de Gestión, S.L.
Editorial – InfoManagement – Julio 2012

  2 Responses to “El plan B: una necesidad o una périda de tiempo – Editorial Julio 2012”

  1. Hola, buenas tardes:

    Estoy encantado con vuestra imagen como consultores.
    Me preguntaba si podrian ayudarme con un problema que tengo en la empresa.
    Soy encargado, pero mi problema no es financiero sino, de gestión de costes.
    Mi empresa pertenece al sector comercial y de servicio, es decir, se dedica a la compra y posterior distribución de congelados.
    Mi problema reside en implantar un sistema de costes adecuado a una empresa de servicio, que al no ser de producción pues no sé cómo hacerlo.
    Que sistema o modelo de costes tendría que implantar y cómo hacerlo.

    Espero que me ayudeis .

    Gracias.

    • Hola Guillermo,

      el sistema de costes no es meramente una cuestión financiera, como se intuye de tu mensaje, va mucho más allá e incluye aspectos estratégicos, comerciales, etc, sobretodo si nos debe ayudar a tomar decisiones importantes en base al análisis de rentabilidad de clientes, familias de productos, etc, o al establecimiento de políticas de precios.

      En primer lugar, es muy importante que determines los objetos de coste: de qué querrás obtener la rentabilidad y, por lo tanto, los costes? Clientes, productos, familias, …? Pueden ser varios a la vez.

      Tradicionalmente se habla de 3 grandes sistemas de costes:

      - Direct Costing – porcentaje de costes indirectos sobre el coste directo.
      - Full Costing – los costes indirectos se repercuten sobre el objeto de coste en forma de tanto por unidad, por hora, etc. Muy implantado en empresas fabriles.
      - Costes Basados en las Actividades (ABC) – según el consumo que cada objeto de costes haga de ciertas actividades, que a la vez son receptoras de costes, se determina el coste del objeto.

      Los sistemas de costes se pueden utilizar de forma combinada.

      Es muy importante, para decidir cuál o qué combinanción aplicar, el conocer cuáles son aquellos aspectos que más pueden incidir o condicionar los resultades. Por ejemplo, que costes aplicados de una forma u otra pueden suponer distorsiones.

      En general y de forma simplista, te puedo indicar que normalmente en empresas comerciales con productos, clientes, etc, que requieren de un tratamiento muy homogéneo se puede aplicar el Direct Costing. Cuando estas empresas tienen mucha más estructura o actividades que según la aplicación pueden incidir más sobre algún producto, cliente, etc, entonces se deben empezar a aplicar criterios de ABC.

      Espero que mis comentarios te puedan guiar y estoy a tú disposición para cualquier consulta adicional. Espero que entiendas de la dificultad de profundizar mucho más sin conocer mejor el caso.

      Saludos,

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